Existen alimentos que, dadas sus características, requieren de un transporte refrigerado para su correcta conservación. El objetivo principal de este transporte de alimentos, además de llegar a su lugar de destino en el tiempo acordado, es que los productos mantengan sus condiciones más óptimas en todo momento.

 

¿Qué es exactamente el Transporte Refrigerado?

El transporte refrigerado, tiene como objetivo principal eliminar el exceso de calor que se produce en el interior de los vehículos. Esto garantiza que la temperatura sea la adecuada en todo momento. Las mercancías perecederas deben mantener su estabilidad durante todo el trayecto. Este tipo de distribución engloba tanto a empresas de alimentación, como a fabricantes de productos farmacéuticos, congelados o también para la distribución de plantas y flores.

Para poder garantizar que no hay variaciones de temperatura, tanto los vehículos que se emplean como las instalaciones de recogida y entrega, deben disponer de sistemas de refrigeración adecuados para cada necesidad.

Los vehículos utilizados para el trasporte de mercancías son un aspecto clave en todo momento, y más si cabe si hablamos de este tipo de mercancías tan delicadas. Tanto la experiencia de las personas que deben manipular las cargas, como los vehículos refrigerados que garanticen que la temperatura siempre es la correcta, son aspectos fundamentalmente sen este tipo de servicios. Por eso debe haber una regulación muy clara y estricta.

 

Normas para el transporte de alimentos perecederos.

Para una correcta distribución de aquellos alimentos que necesitan refrigeración, existe una normativa: el Real Decreto 1202/5. El objetivo principal de este RD es asegurar que las empresas de distribución conozcan y cumplan esta normativa. Los profesionales de la distribución, somos muy conscientes de la importancia que tiene el transporte de alimentos. Los productos perecederos deben llegar al punto de venta siempre, sin excepción, en las condiciones óptimas de compra para el consumidor final.

El transporte de alimentos refrigerados es una parte clave en la seguridad y calidad de los productos. De ahí la importancia de dejarlo siempre en manos de empresas especializadas y con experiencia contrastada. Ninguna marca se la puede jugar con algo tan delicado.

Si nos centramos en el medio de transporte, no todos los vehículos tienen las mismas características, y tampoco pueden transportar cualquier tipo de mercancía perecedera. Un partner de distribución debe contar con distintos tipos de vehículos para cubrir las diferentes necesidades de sus clientes.

 

Vehículos para el transporte de alimentos refrigerados.

Si hablamos de productos perecederos debemos destacar distintos tipos de vehículos. No todos son iguales y tampoco están preparados para transportar el mismo tipo de alimentos. Podemos separarlos de la siguiente forma:

  • Refrigerado
  • Frigorífico
  • Isotérmico

Por un lado tenemos el furgón refrigerado, que dispone de una fuente de frío para asegurar que la caja está a la temperatura adecuada. Además del refrigerado, también está el furgón frigorífico. Este vehículo también tiene una fuente de frío, en este caso preparada para mantener temperaturas interiores de entre 12 y -20 grados centígrados. Por último, el furgón isotérmico. Un vehículo cuyo interior (paredes, techo, suelo y puertas) están recubiertos de aislante. El objetivo es evitar el intercambio de temperatura entre interior y exterior.

Las empresas de distribución de mercancías, debemos disponer de una flota de vehículos preparados para poder transportar cada producto según sus necesidades. Además de disponer de estos vehículos, es importante saber que no todos precisan la misma temperatura, por lo que no podremos transportarlos juntos.

Otra variedad de vehículos frigoríficos son los que están preparados para transportar productos ultracongelados. Este tipo de vehículo puede asegurar una diferencia de temperatura entre exterior e interior de hasta 50 grados centígrados.

 

Inspecciones sanitarias como garantía del cumplimiento de las normativas.

La distribución de mercancías a temperatura controlada tiene que ser supervisada por un organismo competente. Un buen control de cómo se transportan los alimentos es la mejor garantía de calidad para el consumidor final. En este tipo de inspecciones se revisan las condiciones de los vehículos, comprobando que son los debidamente autorizados, además de que su estructura y materiales sean también los adecuados.

Otro punto importante a tener en cuenta son las condiciones higiénicas de los mismos. Todos los vehículos que transportan alimentos deben tener una limpieza correcta, asegurando la ausencia de posibles animales y también deben estar monitorizados por profesionales debidamente preparados y acreditados para este tipo de transporte.

Otro de los puntos fundamentales hace referencia a los productos. La mercancía debe trasladarse en las condiciones específicas según cada grupo, la compatibilidad entre ellos debe ser la adecuada, además de la temperatura, el etiquetado, el marcado y la documentación.

Este tipo de controles garantizan no sólo la profesionalidad del partner de transporte, sino también que los compradores finales puedan sentirse más seguros.

Para más información; en Grupo T.I. estaremos encantados de atenderte.

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